En esta cuenta se recoge la variación en el volumen de existencias de materias primas, mercaderías y otros aprovisionamientos. El objetivo con este procedimiento contable es la imputación del consumo de materias primas y mercaderías al ejercicio en el que efectivamente se produce su consumo.
A la hora de realizar dicha contabilización se deberán tener en cuenta las siguientes cuestiones:
Sentido de la variación producida, incremento o reducción del nivel de existencias.
Asientos contables
Al inicio del ejercicio nuestra empresa presenta en el balance de apertura mercaderías valoradas en 1.500 euros y cuando concluye dicho ejercicio las existencias finales se valoran en 2.500 euros. Esta variación de existencias se contabiliza al cierre del ejercicio, generalmente a 31 de diciembre, si el ejercicio económico de la empresa coincide con el año natural.
Contabilización de regularización de existencias iniciales
Al cierre contable imputamos al ejercicio el coste de las existencias iniciales, es decir, damos de baja las existencias iniciales.
Y ajustamos el gasto del ejercicio en mercaderías o materias primas en función del consumo efectivamente realizado, dando de alta las existencias finales al cierre del ejercicio.
En el ejemplo la cuenta
(300) Existencias de mercaderías presenta un saldo deudor, esto es, durante el ejercicio se han consumido menos existencias de las que se han comprado, por lo que el valor de las existencias no consumidas incrementará el resultado del ejercicio a través de la cuenta de pérdidas y ganancias,
(129) Resultado del ejercicio,
pues hemos aminorado el gasto realizado e incrementado el activo circulante de la empresa en el importe de la diferencia entre las existencias iniciales y las finales.
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